Psicoanálisis y literatura
Freud señala en “El delirio y los sueños en la Gradiva” de W. Jensen (1906) que: “los poetas son unos aliados valiosísimos y su testimonio ha de estimarse en mucho pues suelen saber de una multitud de cosas entre cielo y tierra con cuya existencia ni sueña nuestra sabiduría académica. Y en la ciencia del alma se han adelantado grandemente a nosotros hombres vulgares pues se nutren de fuentes que todavía no hemos abierto para la ciencia. ” (p 8, tomo IX de las obras completas de Amorrortu)
Si el psicoanálisis interroga la literatura y al escritor-poeta es para acceder a ese saber que sobre el inconsciente y sus determinaciones, él detenta. Son los textos del poeta lo que es interrogado por el psicoanálisis y no el autor mismo como sujeto. Los textos, escritos literarios, tienen la función del sujeto para el psicoanálisis, de un sujeto en el sentido discursivo. El texto es quien habla y nos enseña acerca de un saber hacer del inconsciente. Un saber hacer de lo real. En este sentido el texto cobra el valor de la experiencia clínica. Y esto es porque sólo desde el psicoanálisis la experiencia clínica cobra el valor de una producción poética.
En la Nel-Maracay, interesados en extraer la enseñanza de la creación literaria de algunos escritores, hemos abierto un espacio denominado ciclo de “videos-tertulias” donde abordamos las obras de, entre otros, Jorge Luis Borges y Julio Cortazar.
Los laberintos literarios de Borges
Borges logra, por la vía del arte, lo que el analista realiza en el transcurso de su formación como un efecto de su trayectoria por el análisis. El trabajo del poeta se acerca así a la función del analista, quien opera sobre el discurso una lectura metafórica, de la realidad ficcional del sujeto. Su uso personal, la utilidad, que da el poeta a la poesía es la de recomponer su realidad subjetiva dándole un sentido, pero un sentido juguetón, un sentido nuevo, por medio de la función metafórica del lenguaje. Recomponer la realidad para construirla de acuerdo al deseo, es lo propiamente humano.
Una diferencia fundamental entre la función poética y los pasajes al acto, propios de nuestra época, es justamente la posibilidad de satisfacer el deseo por la vía de la palabra, de reinventarse un nuevo orden y sentido a los eventos. En la civilización contemporánea el uso del sentido personal, de la palabra propia, de la invención, se encuentra bloqueado, cortocircuitado. Al tratar de inventar un sentido, de usar la función metafórica de la palabra, el sujeto se halla desorientado, extraviado y sin brújula, sin referente subjetivo preciso en el deseo.
Borges ilustra lo que es un uso del significante de manera libremente humana. Libremente quiere decir atado a las leyes del significante, sumiso a la lengua, como manera de aceptar que el objeto no puede alcanzarse. Es una libertad de desear, bloqueando el goce. Acceder a la cosa, a lo real por la vía del deseo, implica una propiedad exclusivamente humana, propiedad que permite la producción cultural, el arte, y el psicoanálisis mismo.
Cortázar: Los inquietantes agujeros de la realidad

El próximo sábado 13 estamos convocados a un encuentro con Cortázar, su palabra y sus textos, para compartir esta experiencia.
- Alba Alfaro (Psicoanalista, NEL-Maracay)
Video-Tertulia: "Cortázar: Los inquietantes agujeros de la realidad". Sábado 13 de noviembre, 10 am. Local de la NEL-Maracay: Torre Cosmopolitan, piso 12, of. 122. Av. 19 de Abril. Maracay